El Teflón y su relación con el cáncer.
Muchos de nosotros hemos usado utensilios de cocina que están hechos con teflón, un material utilizado para evitar que los alimentos se peguen. Básicamente el teflón, contiene un compuesto llamado ácido perfluorooctanóico, PFOA o simplemente C8, el cual por su repelencia a las moléculas de agua, grasa y polvo, se utiliza también en prendas de ropa impermeable y otros artículos de uso cotidiano. Desde la aparición del teflón en 1940 junto al PFOA, hemos estado expuestos a pequeñas cantidades de estos compuestos, especialmente en zonas cercanas a fábricas. Respecto a esto un grupo de investigadores en el año 2017, determinó que estas sustancias las podemos encontrar tanto en el aire, suelo y agua (de cañería y botella), como en varios tipos de alimentos, como lácteos, pescados y carnes. O sea, diariamente estamos expuestos por diferentes fuentes a pequeñas concentraciones. Además, un informe de GreenPeace Argentina del año 2016, indica que esta molécula se ha encontrado en concentraciones más altas de lo permitido, en sacos de dormir, botas, chaquetas y mochilas.
El teflón en si, no está catalogado como un cancerígeno, ya que este corresponde a un material estable que es más bien una marca registrada, sin embargo el PFOA se ha definido como una molécula posiblemente cancerígena por la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC), o sea que existe evidencia limitada que la asocia con el cáncer en seres humanos la cual no es suficiente para denominarlo como un cancerígeno propiamente tal. El PFOA podría ser liberado en forma de gases del teflón por sobre los 300 grados Celsius de temperatura, o sea cercana a las temperaturas usadas al freír en aceite.
Incluso esta molécula al ser estable, tiene la capacidad de bioacumularse en diferentes órganos, en algunos estudios se ha encontrado en pelo, orina, uñas y debido a esto esta asociado a desarrollo de ciertas enfermedades tanto a nivel hepático, tiroides, páncreas y sistema inmune.
Por ejemplo, el PFOA activa en células de cáncer de mama, la capacidad de hacer metástasis en ensayos de laboratorio y además se ha descubierto que podría alterar la capacidad normal de las hormonas en nuestro organismo, favoreciendo principalmente al desarrollo del cáncer de mama, ovario y testicular. Incluso podría transformar células benignas en malignas. En otras palabras, esta molécula hace que las células sean más sensibles al estrógeno, testosterona y otras hormonas, favoreciendo la formación tumoral.
Aunque existe evidencia que relaciona a esta molécula con la formación de cáncer y aumento de metástasis en ensayos de laboratorio, esto no es consistente para decir que es cancerígeno, las bajas concentraciones a las que estamos expuestos de forma crónica son mucho menores a las utilizadas en los ensayos o investigaciones, además como el proceso de bioacumulación es progresivo y lento, hace que no exista evidencia a nivel de tejido u órganos que asocie a esta sustancia con el cáncer.
Debido a todos estos antecedentes, muchas empresas especialmente de ropa, han tomado medidas de eliminar tejidos que posean PFOA, al igual que muchas marcas de utensilios de cocina.
Muchos de nosotros hemos usado utensilios de cocina que están hechos con teflón, un material utilizado para evitar que los alimentos se peguen. Básicamente el teflón, contiene un compuesto llamado ácido perfluorooctanóico, PFOA o simplemente C8, el cual por su repelencia a las moléculas de agua, grasa y polvo, se utiliza también en prendas de ropa impermeable y otros artículos de uso cotidiano. Desde la aparición del teflón en 1940 junto al PFOA, hemos estado expuestos a pequeñas cantidades de estos compuestos, especialmente en zonas cercanas a fábricas. Respecto a esto un grupo de investigadores en el año 2017, determinó que estas sustancias las podemos encontrar tanto en el aire, suelo y agua (de cañería y botella), como en varios tipos de alimentos, como lácteos, pescados y carnes. O sea, diariamente estamos expuestos por diferentes fuentes a pequeñas concentraciones. Además, un informe de GreenPeace Argentina del año 2016, indica que esta molécula se ha encontrado en concentraciones más altas de lo permitido, en sacos de dormir, botas, chaquetas y mochilas.
El teflón en si, no está catalogado como un cancerígeno, ya que este corresponde a un material estable que es más bien una marca registrada, sin embargo el PFOA se ha definido como una molécula posiblemente cancerígena por la Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC), o sea que existe evidencia limitada que la asocia con el cáncer en seres humanos la cual no es suficiente para denominarlo como un cancerígeno propiamente tal. El PFOA podría ser liberado en forma de gases del teflón por sobre los 300 grados Celsius de temperatura, o sea cercana a las temperaturas usadas al freír en aceite.
Incluso esta molécula al ser estable, tiene la capacidad de bioacumularse en diferentes órganos, en algunos estudios se ha encontrado en pelo, orina, uñas y debido a esto esta asociado a desarrollo de ciertas enfermedades tanto a nivel hepático, tiroides, páncreas y sistema inmune.
Por ejemplo, el PFOA activa en células de cáncer de mama, la capacidad de hacer metástasis en ensayos de laboratorio y además se ha descubierto que podría alterar la capacidad normal de las hormonas en nuestro organismo, favoreciendo principalmente al desarrollo del cáncer de mama, ovario y testicular. Incluso podría transformar células benignas en malignas. En otras palabras, esta molécula hace que las células sean más sensibles al estrógeno, testosterona y otras hormonas, favoreciendo la formación tumoral.
Aunque existe evidencia que relaciona a esta molécula con la formación de cáncer y aumento de metástasis en ensayos de laboratorio, esto no es consistente para decir que es cancerígeno, las bajas concentraciones a las que estamos expuestos de forma crónica son mucho menores a las utilizadas en los ensayos o investigaciones, además como el proceso de bioacumulación es progresivo y lento, hace que no exista evidencia a nivel de tejido u órganos que asocie a esta sustancia con el cáncer.
Debido a todos estos antecedentes, muchas empresas especialmente de ropa, han tomado medidas de eliminar tejidos que posean PFOA, al igual que muchas marcas de utensilios de cocina.

Comentarios